martes, 3 de octubre de 2017

DESPRESTIGIADOS



Cuando se habla de arbitraje generalmente se hace desde la protesta, queja, reclamo, siempre con un hilo de sospecha o carretel de dudas. Se pone énfasis en el error (u horror), resaltando falencias, faltas de capacidad, preparación y que por el solo hecho de ser “profesionales” tienen y deben robóticamente acertar en todos sus fallos.
Centenares de reclamos (muchos de ellos seguramente fundados), tanto descontento que  DESPRECIAN la tarea. Las estadísticas demuestran claramente el poco ¿crecimiento? y por consiguiente la complejidad año tras año del designar con cantidad y calidad los partidos federativos.
Este desprecio que la sociedad hace constantemente (también la sufren los docentes entre otros) influye en forma negativa en los jóvenes aspirantes que escapan del arbitraje porque no se sienten realizados ni personal ni deportivamente. Muchos de ellos jóvenes y adolescentes en formación donde además de su rol también están transitando el afianzamiento de su personalidad y carácter.
TODOS somos responsables. Tamaño menosprecio, rechazo y hasta humillación acaba con abandonos prematuros, deserción, desgano,  apatía en donde unos pocos (muy pocos)  salen ilesos.
TODOS debiéramos replantearnos qué y cómo queremos seguir, y que resultados estamos generando con nuestras reacciones.
Instituciones, dirigentes, jugadores, técnicos, árbitros, público, TODOS  debemos (RE)pensar. EL DEPRESTIGIO ES EXPULSIVO, tanto así que sorprende negativamente el (nulo o escaso) aporte en material humano que aportan los clubes en este aspecto. Basta hacer la ecuación de cantidad de jugadores que posee cada Institución y cuantos árbitros aportan a la Asociación. Cada uno que trate de considerarlo y después reflexionar….. o no.
Quejas muchas…aportes, pocos. Los árbitros salen de los clubes, no hay árbitros extraterrestres. No hay fórmulas mágicas, sólo la construcción en conjunto.
Hay ejemplos positivos en otros deportes. El rugby por ejemplo. Muchas de sus instituciones ponen énfasis en las formas de dirigirse al árbitro, en el respeto y sus formas. El insulto y reclamo constante no atrae, por el contario,  ESPANTA, más aún si viene de las personas adultas,  ejemplos y referentes de cada institución.
No pido clemencia. No pido aplausos…. No soy quién…
Solo el raciocinio suficiente para transformar el DESPRECIO  en PRESTIGIO .
Porque peor que un buen, regular o mal árbitro será la ausencia del mismo.


Thedy Adjemian


jueves, 14 de septiembre de 2017

Me Amo

Días atrás escuchaba atentamente a un jugador de fútbol dar detalles acerca de su referente. Nombraba a Luis Suárez; y de como trataba imitar y aprender sobre sus posturas, pegadas y saltos entre otros  aspectos.... estudiado detalladamente.
A partir de allí investigué varias notas a otros  jugadores y todos coincidían en el aprendizaje sobre un modelo, llámese Cavani, Agüero, Neymar,  Higuaín, etc. (Messi es imposible de imitar y copiar) y la repercusión  en ellos cual espejo a mirar.
A raíz de esto, en mis capacitaciones y charlas pregunté a distintos árbitros quienes eran sus modelos internacionales y si a modo de aprendizaje e interés personal observaban partidos top a nivel mundial.
Me sorprendí.... aunque lo intuía.
Casi nadie conoce los nombres, observa árbitros ni partidos del viejo continente, donde se encuentran los mejores. Sólo observan (algunos también analizan) sus propios partidos regionales.
A mi entender los árbitros debieran hacerse un serio replanteo sobre esta cuestión. Del como crecer, aprender, mejorar. Los capacitadores estamos para ayudarlos, pero no somos el Google arbitral.
Ojalá pudieran dedicarle menos tiempo a la redes sociales y mas de ese tiempo a su  propia preparación.
Masturbarse mirando solo sus partidos no satisface su pleno desarrollo.
A mayor información, mejores resultados.
A mayor dedicación, mayor autoconfianza.
Más horas culo (sentarse a trabajar). Menos Jorge Rial y tratar de enriquecerse culturalmente para ser personas idóneas para conducir, gestionar y dirigir un partido con MADUREZ. Esa madurez que muchos actores del handball reclaman a viva voz.

Thedy Adjemian


sábado, 6 de mayo de 2017

(Dis)capacitados

 El aprendizaje continuo es el eje del crecimiento….. personal
Pero generalmente cuando hablamos de aprendizaje nos referimos al alumno, al árbitro,  al opuesto asimétrico del que cumple el rol del ¨lugar del saber¨.  A los que  débilmente  creemos que son los únicos que deben incorporar conocimientos para poder mejorar y trascender en su tarea… en la vida misma.
Escribimos, planificamos, pensamos…. pero difícilmente nos preocupamos por ir en busca de conocimientos, actualización, capacitación, innovación y estrategias, donde  apaciblemente  esperamos el cómodo ¨Delivery¨ para adquirir algún tipo de contenido que después trabajaremos con nuestros alumnos y/o  árbitros.
Recorro el continente, el mundo, sociedades, diferentes culturas,  y observo habitualmente que aquellas personas que piden a gritos, exigen, promulgan y demandan aprendizaje,  son los que a la hora de capacitarse flaquean o fintean por calles sinuosas su propia formación.
Ponemos el foco en el árbitro pero nos olvidamos que para que haya buenos árbitros necesitamos buenos capacitadores, formadores, comprometidos, profesionales aunque pertenezcamos a un mundo/ deporte amateur.
Sin buenos docentes difícilmente tengamos buenos alumnos.
Sin buenos formadores y capacitadores difícilmente tengamos buenos árbitros.
Podemos ser modelo, reflejo o  imagen de nuestros ¨alumnos¨. Para exigir y reclamar  los primeros que debemos exigirnos y capacitarnos somos nosotros mismos.
¨Mi cabeza no es un vaso por llenar,
Es una luz a ser encendida.
Me esforzado en ser buen alumno
Pero nunca presumo de lo que sé
Como el tridente de Neptuno
Tengo el poder de mi saber¨



Thedy Adjemian