lunes, 9 de junio de 2014

Terapias domingueras



Como muchos domingos,  caída la tarde, muchos reflexionan o sintetizan su fin de semana en las redes sociales.
Salidas inolvidables…
Goles de antología…
Asados suculentos…
Reuniones de familia…
También árbitros. Donde en muchos casos expresan con alegría su performance…o en otros con más dolor, comportamientos “inentendibles” de jugadores, dts o público en general.
Descarga emocional?
Descarga de tensiones?
Cuál cura párroco una ¿invitación a la reflexión?
Una especie de catarsis que pueda amortiguar el mal momento?

Quién sabe….

Personalmente creo que podría tratarse (y no hablo de TENER RAZONES) de conductas inmaduras que seguramente sirva como acompañamiento o búsqueda de “amigos faceebookeanos” que apoyen la causa. Pero más todavía cuando esas misivas y descargas encima vienen acompañados de acertijos o adivinanzas de difícil deducción para el consumidor final.
Debemos entender que un árbitro es la autoridad del partido, y como toda autoridad (más aún por estos lares geográficos), discutido, cuestionado, criticado y desvalorizado.
No cuestiono de ninguna manera el sentimiento del árbitro. Seguramente comparta su malestar, insatisfacción, desilusión e impotencia (he pasado por varias). Sabemos los que vestimos de negro (y colores varios) que es imposible conformar a todos (y todas) y que en ese inconformismo habita en suelo argentino varias especies de humanos insatisfechos crónicos donde la patología va aumentando cuando la ignorancia del reglamento va creciendo.
Por ello considero personalmente  de inmadurez adolescente escribir en las redes sociales sobre comportamientos no deseados o desubicados por parte de distintos actores del juego. No hay mejor catarsis o terapia que reflejar en un objetivo informe escrito al tribunal de penas las actitudes repudiables. Y en casos no tan extremos y de una discusión “amigable” pero que con pulsaciones todavía latentes que no nos llevarán a ningún entendimiento…..un muchas gracias, lo charlamos en otro momentos cuando ambos ....................................estemos mas calmos.


SSS


Thedy Adjemian

jueves, 5 de junio de 2014

El gol del Chango Cárdenas



Días atrás expresé mi opinión acerca de la “nueva generación” de árbitros. Jóvenes…. talentosos…. dedicados…. “internacionalmente” tunneados, pero en ocasiones…. vanidosos.
Hoy me cruzo de vereda, relatando actitudes que observo (y me observo) de la “vieja guardia”, de la que me siento parte (aunque me tiña el pelo para disimularlo). Esos modelos que debiéramos ser y que por momentos el Narciso no nos deja, nos opaca y nos limita.
Muchos árbitros de esa “vieja guardia” hoy ya estamos al frente de lugares de conducción. Tratando de no repetir patrones vencidos o liderazgos cuasi monárquicos cercanos a la abdicación de Juan Carlos.
Lugares que muchas veces no dejamos compartir con personas capaces e idóneas, demostrando una preocupante inseguridad, por temor a ser desplazados del sillón calentito que en muchas ocasiones ya desplazó a la pasión.
Y allá vamos…
Siempre recordando nuestras guerras heroicas y batallas triunfales, mostrando presas cual ciervo en la pared. A veces “despreciando” a los jóvenes que, por el simple hecho de ser jóvenes (des) calificamos muchas veces sin razón y otras con pocas razones…siempre contraponiéndonos.
Y seguimos yendo…
Comparándonos y conteniendo en un asfixiante silencio que nosotros fuimos superiores, cien veces, mil,   que todo nos costó más. Que transpiramos sangre, sudor y lágrimas, y no perfume francés en frascos “regalados” o  pagados en cómodas cuotas.
Y acá estamos… creyendo que todo tiempo pasado fue mejor.

Espero, ruego y sigo creyendo que nosotros, la vieja generación de árbitros, nueva generación de conductores estemos a la altura, y que podamos ser lo suficientemente honestos y capaces de generar y potenciar a los “nuevos” desafiantes árbitros talentosos. Premiando y castigando por merecimientos, capacidades, sacrificios y dedicación.
Trabajando. Generando espacios en beneficio y progreso de los árbitros, y no del “asentamiento”  en lugares de poder. Que los discursos florecientes, renovadores y por décadas esperanzadoras se transformen en resultados visibles, en un marco de unión, capacidad, idoneidad y liderazgo genuino y consensuado.
Porque es necesario e indispensable saber hasta donde podemos y queremos dar. 
Valorando y comprometiéndonos con los jóvenes árbitros. Respetando sus individualidades, realidades…e historias. Sin comparaciones. Guardando definitivamente en un cajón nuestro palmarés, que por bueno o excelente que haya sido, ya huele a naftalina.


Thedy Adjemian


martes, 3 de junio de 2014

Enfantes terribles


Many of the referees who –like me– come from the 1960s/70s generation are probably running the last metres of the final stretch.


Many kilometres have been journeyed, many battles lost and won, many beautiful years gone by, and it is fair to leave room for the long-awaited, desired and requested generational shift.

Kiss, Alan Parsons,  Bee Gees, and Air Supply need to be replaced by some Coldplay, System of a Down over here, some One Direction, Shakira, Katy Perry over there.
From the leadership positions, work is being done, with planning and training, to make sure talented youth once and for all takes on the legacy that many of us … want to leave.


Youth with future…
Youth with great physical conditions...
Youth with technique…
Youth with capacity…

That may as well, due to lack of experience perhaps, show arrogance and a childish, tactless, drive whic spoil all the sacrifice, commitment and dedication they possess and exhibit day to day.

Youth that tries to solve with a gun what they might solve with a pen… or vice versa


Youth that dreams of Ezeiza and Charles de Gaulle, but frequently neglects Parìs Orly… or Bus terminal.


Youth that is more concerned with “facebooking” and publicly displaying their achievements and emotions, than with reflecting honestly on the weaknesses to be improved.

Youth that often disqualifies with their tongue instead of showing the red card.

Youth that identifies itself with the teenage model of authority instead of finding their place in an adult authority model, something we ourselves very frequently fail to exemplify.


But AGAIN:

Youth with talent.
Youth with future.
Youth with commitment.
YOUTH.


Youth that urgently needs to copy (and paste) good examples in their “walls”, trying to “add friends” through their responsibility, their criteria, their professionalism, their AUTHORITY, but above all… their HUMILITY.




Thedy Adjemian