lunes, 10 de septiembre de 2012

Res non verba (por Darío Minore)


Cuando un árbitro dirige un partido, su función es observar los hechos que ocurren en el mismo y tomar decisiones en función de lo que ve. Idealmente si ve penal, debería cobrar penal, si ve gol debería cobrar gol y si no ve nada, debería dejar seguir el juego. Es decir que en el partido, el árbitro observa hechos y actúa en consecuencia a través de sus decisiones.
Esto mismo que ocurre en la cancha debería trasladarse al post partido: el árbitro debería observar, analizar, evaluar, comprender, entender, revisar (cualquier cosa, menos ignorar) lo hecho en los 20 x 40, para a partir de allí actuar y producir hechos que lo ayuden a mejorar y a no cometer los mismos errores la próxima vez (aunque muchos no lo quieran aceptar, los árbitros SIEMPRE cometemos errores).
La paradoja en este caso es que una persona que observa hechos y actúa “afectando” a los demás (jugadores, DTs, etc.) con sus decisiones, cuando tiene que realizar ese proceso de reflexión en sí mismo, muchas veces se queda en la palabra, en la excusa y en el porqué, pero no pasa a la acción (la generación de hechos) que lo ayude a mejorar.    
Hablando, conjeturando, analizando o reprochando (sin acción) no hay desarrollo. Para ser mejores cada día, tenemos trabajar (actuar), dejando de lado las palabras y los grandes enunciados. Cuando lo hagamos ya estaremos mejorando.
Está claro que en un ámbito en donde la “permanencia por sí misma”, los coquetos PowerPoints o “el dirigí excelente” están a la orden del día, el desafío se torna exigente, pero eso mismo lo hace más valedero, casi imprescindible y ……………..hasta obligatorio.    
Somos lo que hacemos, no lo que pensamos ni lo que decimos

Darío Minore

1 comentario:

  1. Siempre cometemos errores.
    El "dirigí excelente" es una gran mentira.
    La introspeccion, y la autocritica deberian ser el primer proceso post partido como generacion de hechos que nos lleven a mejorar...

    Me quedo con eso, creo que es un muy buen articulo.

    Gracias por compartirlo.

    Abrazo!

    Simon.

    ResponderEliminar