miércoles, 12 de septiembre de 2012

Imágenes Paganas


Muchas veces me pregunto que generaré en los jugadores, dts, público, cada partido que me toca dirigir, ¿qué imagen demuestro?, ¿como me ven? ¿qué cosas inspiro?.
Es cierto que lo más importante es saber como me veo yo (y no es un enunciado egocéntrico ni egoísta), ya que tengo que estar seguro de mí mismo para ser o estar seguro con el entorno y contexto…pero no tengo dudas de la importancia del “como me ven”  para hacer un análisis (y autocrítica) para ir mejorando, perfeccionando y potenciando mi perfil.
Analizando durante mucho tiempo formas y actitudes de  árbitros llego a “interpretar” innumerables comportamientos que personalmente hacen que el “mundo” vaya formando opinión del  perfil y  persona…confianzas y desconfianzas generadas.
Soy un convencido que una vez que uno se recibe de árbitro pasa a serlo en todos sus contextos (“se es árbitro siempre”).  Cada opinión, conducta  o comportamiento será  relacionada inmediatamente e incidirá con nuestro rol y función.
Desde un comentario hasta una opinión.
Desde las historias personales.
Desde un twitter hasta un face.
Desde un “me gusta” hasta una foto pública
Desde las tribunas hasta opiniones futboleras/ handboleras.
Desde charlas con jugadores y  dirigentes hasta la convivencia “simétrica” con nuestros colegas.
Desde la entrada en calor hasta la revisión de carnet, redes, camisetas,  pelotas.
Desde arengas en el equipo donde el árbitro juega (¿debería jugar un árbitro?) hasta la redacción de un informe al Tribunal de Penas.
Desde la vestimenta, prolijidad y aseo personal….hasta  gestos, posturas, cortes de pelo (sin interpretaciones passarelianas), etc., etc., etc…..y algunos etc. más.
Todo construye autoridad….todo….TODO…TODO….lejos de la actuación.
Después se verá que quiere cada uno de su vida arbitral….
Después se verá que quiere cada uno de su vida….
Después se verá que quiere cada uno…
Porque la autoridad se construye día a día,  partido tras  partido…y fuera del mismo.
Porque nada es casualidad….
Porque detrás de la construcción del perfil  hay un bagaje de “cuestiones” que hacen al árbitro (persona) creíble, confiable, respetable….humano………….... o no.
Porque como decía Shakespeare: “SER O NO SER”….. y esa es la cuestión….de “peso”.



Thedy Adjemian

lunes, 10 de septiembre de 2012

Res non verba (por Darío Minore)


Cuando un árbitro dirige un partido, su función es observar los hechos que ocurren en el mismo y tomar decisiones en función de lo que ve. Idealmente si ve penal, debería cobrar penal, si ve gol debería cobrar gol y si no ve nada, debería dejar seguir el juego. Es decir que en el partido, el árbitro observa hechos y actúa en consecuencia a través de sus decisiones.
Esto mismo que ocurre en la cancha debería trasladarse al post partido: el árbitro debería observar, analizar, evaluar, comprender, entender, revisar (cualquier cosa, menos ignorar) lo hecho en los 20 x 40, para a partir de allí actuar y producir hechos que lo ayuden a mejorar y a no cometer los mismos errores la próxima vez (aunque muchos no lo quieran aceptar, los árbitros SIEMPRE cometemos errores).
La paradoja en este caso es que una persona que observa hechos y actúa “afectando” a los demás (jugadores, DTs, etc.) con sus decisiones, cuando tiene que realizar ese proceso de reflexión en sí mismo, muchas veces se queda en la palabra, en la excusa y en el porqué, pero no pasa a la acción (la generación de hechos) que lo ayude a mejorar.    
Hablando, conjeturando, analizando o reprochando (sin acción) no hay desarrollo. Para ser mejores cada día, tenemos trabajar (actuar), dejando de lado las palabras y los grandes enunciados. Cuando lo hagamos ya estaremos mejorando.
Está claro que en un ámbito en donde la “permanencia por sí misma”, los coquetos PowerPoints o “el dirigí excelente” están a la orden del día, el desafío se torna exigente, pero eso mismo lo hace más valedero, casi imprescindible y ……………..hasta obligatorio.    
Somos lo que hacemos, no lo que pensamos ni lo que decimos

Darío Minore

lunes, 3 de septiembre de 2012

Desnudos


Observo a  los árbitros jóvenes…
Pienso en los árbitros.
La carrera arbitral es complicada, compleja, con obstáculos, con presiones…por momentos ingrata.
Estoy convencido que nos necesitamos entre nosotros...para contenernos, apoyarnos, cuidarnos, aconsejarnos, protegernos.
Hay estructuras para ello: coordinadores, veedores, comisiones…pero a veces creo  que no alcanza.
Veo muchos jóvenes árbitros con dudas, crisis de identidad, algunos perdidos en la incertidumbre, otros con rumbo pero sin GPS.
Objetivos distorsionados, horizontes confusos, algunos con falsas modestias...otros con falsas inmodestias.
A lo largo de muchos años he visto planes de trabajo, power point ambiciosos, estrategias “orgánicas” o “de autor”, pero muchos de ellos quedaron solo en la tinta (o en el cartucho HP 122) y en pocos casos llegaron al silbato.
Sería interesante repensar estrategias en beneficio de los árbitros y no de los ojos políticos que buscan un posicionamiento personal “utilizando” a los “hombres de negro/ azul/ amarillo/ celeste como diapositivas para alcanzar su logro particular.
Las estructuras (no digo las personas) quizás deban  reformularse ya que muchas estén “vencidas” y sean perjudiciales para todos nosotros.
También estoy convencido que la asimetría de la autoridad está en plena mutación…pero me niego a perderla…sin soberbias.
Observo espejos polarizados donde los árbitros jóvenes no pueden verse reflejados.
Y a veces observo como árbitros desnudos con un silbato y en “soledad” combaten en terrenos complicados con el peligro de salir con “heridas” difíciles de cicatrizar.




Thedy Adjemian