jueves, 22 de marzo de 2012

¿Cómo distinguir la sinceridad del engaño? o Pequeñas historias secretas de Grondona y Bottinelli

Soy de las personas que siguen creyendo:
En la gente.
En sus intenciones.
En la transparencia.
En que la pelota aún no está manchada…tampoco el silbato.

Sigo creyendo que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario (quizás inocente…quizás ingenuo).
Sigo confiando en la labor de los árbitros. Así como hay jugadores que erran y aciertan, también los jueces lo hacen. Así como hay técnicos que plantean mal un partido o tienen decisiones desafortunadas…. también los “hombres de negro”
Nunca se me cruzó por la cabeza que Funes Mori tenga precio para errar tanto.
No me imagino que Madelón plantee esquemas mezquinos para perder...con la soga del descenso en su cuello.
Jamás sospeché que  J.J. Lopez (llamado Juan López) fuera beneficiario de “planes sociales”, planteando un equipo que hasta traiciona la propia historia de River....mandándolo al descenso.
Ni remotamente dudé de Silva, del gol en contra de Bottinelli, ni que a Sergio Goycochea le hayan querido regalar café colombiano ilimitado en aquel recordado 5 a 0.
No sospecho de Schiavi, del Bichi Fuertes, del Pollila Da Silva... ni de La Volpe.
Porqué los jugadores, técnicos, etc. pueden equivocarse sin sospecha de “compra” y los árbitros NO?
Porqué los errores de todos son errores y las equivocaciones de los jueces tienen precio en pesos, dólares, euros o manos mafiosas manipuladores de resultados ?
Porqué mientras Carrizo sigue con las manos heridas…
Chacarita sigue peleando "valientemente" en "zonas liberadas"…
Batista sigue buscando la Copa América...
Bottinelli vuelve a hacerse otro gol en contra ...
Y los dirigentes de Nueva Chigaco siguen "negociando" con barrabravas…. tengo que pensar que solo los árbitros son perfectos y sus errores cotizan en bolsa.

Mientras tanto…
Cómo hago para diferenciar…. la sinceridad del engaño?

miércoles, 14 de marzo de 2012

Merde pas supérieur à ce qu'il donne à l'âne

La ansiedad mata al hombre… y sabemos que es así.
Desde el primer día que nos proponemos objetivos, enseguida vamos tras el próximo, (o el próximo, próximo, próximo), sin pensar a veces las consecuencias de llegar rápido hasta el escalón deseado.
Para jugar en primera hay que consolidarse en las inferiores…
Para manejar en rutas complicadas, deberíamos antes tener la experiencia suficiente y necesaria para poner al auto en  caminos difíciles….
Para poder correr antes deberíamos saber caminar…
Para poder sumar, restar, dividir o multiplicar antes deberíamos saber los números…(o escuchar a Arjona)

Arbitralmente hablando sería bueno consolidar nuestro perfil, sentirnos seguros, con la experiencia y rodaje necesaria para afrontar partidos y/o etapas mas complicadas… por más tentador que resulte, y que seguramente haciendo las cosas bien y con seriedad llegarán.
He visto infinidad de veces como la aceleración en la complejidad de partidos, torneos, campeonatos han sido perjudicial para el árbitros por más que el mismo se consideraba seguro para afrontar tal desafío. Muchas veces el entorno tampoco ayuda “acelerando” con su discurso y buenas intenciones nuestro afán de saltear pasos, que por más deseados que sean, posiblemente perjudiquen nuestra carrera.
He observado también muchos árbitros que estás dando sus primeros pasos (o segundos, terceros o cuartos) que ya consideran que están capacitados para dirigir partidos de mucho mayor nivel, al punto de sentirse perjudicados o defraudados cuando no son designados para tales partidos, torneos o campeonatos, decidiendo muchas veces abandonar la actividad o afrontar la carrera arbitral con un desgano que seguramente resultará perjudicial para su carrera….y perfil.
Tiempo al tiempo…
Paso a paso…
Partido tras partido…
Silbato tras silbato…
No importa de quien sea el “refrán”
Lo fundamental es estar preparado…muy preparado, para que cuando nuestros designadores crean conveniente estemos capacitados y mentalmente seguros para poder afrontar el desafío…sin ansiedades…que como sabemos….matan al hombre….y también al árbitro.



Thedy Adjemian


lunes, 12 de marzo de 2012

Juegos de Seducción


Detrás de un árbitro hay un ser humano.
Detrás del ser humano hay un corazón.
Detrás del corazón hay sentimientos.
Y detrás del sentimiento hay toma de decisiones…

Difícil tarea la del árbitro. Tratando de impartir justicia con un silbato, un par de tarjetas, algunas gestoformas y miles de decisiones por tomar. Algunas sencillas, otras no tanto, y otras complicadas…muy complicadas, siempre entre la incómoda línea delgada entre el acierto y error. Rodeado muchas veces de decisiones antipáticas, severas…que conforman a unos y “enojan” a otros.

A lo largo de mi vida deportiva he visto varios tipos de perfil arbitral:

-          Los sheriff castrillistas, que disfrutan del tiroteo sirio, pegando balas arteras a “culpables e inocentes”.
-          Los Ghandistas, donde el amor y paz están por encima de la toma de decisiones, dejando un tendal de “heridos” en un lugar donde debieron y que nunca pudieron controlar.
-          Los sheriff ghandistas, que luchan incoherentemente entre las balas castrilistas y las plumas lamolinistas y que sin rumbo y perdidos en su (no) identidad navegan en su mar de confusiones a cuestas.
-          Los Narciso Bellistas, que con sus “juegos de seducción” y con el afán de ser queridos no toman decisiones comprometidas (y seguramente antipáticas) por el afán de ser aceptados y “amados” por “su” “público” (jugadores, DT, dirigentes, etc.etc) allí presentes.

Así podemos enumerar cientos de perfiles más: los Jorgerialistas (más preocupados por lo mediático que la tarea arbitral), los PanchoDottistas, los EnriquePintistas, los aníbalpachanistas, los amigueros, los autistas,  etc.etc.

Pero también encontramos (muchos) árbitros serios, profesionales, dedicados, que con su trabajo y preparación enaltecen y jerarquizan la tarea arbitral, sin atisbo de dudas.
Que importante es y será poder encontrarnos seguros, serenos, fuertes, justos, firmes para que todas nuestras decisiones (acertadas o no) estén libres de contaminación… sin, como diría el gran Cerati,…… “juegos de seducción”



Thedy Adjemian